Pov. Mike
Forks, 7 de septiembre de 2011
-¡AHHHHH!-el
pánico se apoderó de mi haciendo que saliera corriendo para salvar mi
vida. Atravesé lo más rápido que pude el bosque aunque no era mucho a
causa de esta tripa que tengo. Pero este era un pensamiento secundario,
ahora lo que más me preocupaba era lo que acababa de ocurrir. No podía
ser que…que…¡los Cullen fueran vampiros! NO NO NO NO, era imposible.
¡Pero es que me habían enseñado sus colmillos! Deja de decir estupideces
Mike, ¡no existen los vampiros! ¿O si? Pero si fuera así se explicarían
muchas cosas. El porque eran tan diferentes, porque siempre andaban
juntos, porque eran tan guapos y pálidos…¡UN MOMENTO! Pálido, hermoso,
sexy…¡son las nuevas facetas que tiene Bella! ¿Bella es vampiro? QUE
ASCO. Todo esto no podía estar pasando, era algo imposible. ¡Me atraía
un vampiro! ¡ME PODRÍA CHUPAR LA SANGRE!... Hablando de eso. Si son
vampiros, ¿por qué nunca ha nadie le han chupado la sangre? ¿¡Es que no
soy lo suficientemente bueno!
Sin darme cuenta llegué a la carretera. A ver Mike, lo mejor será que llegues a casa y te tranquilices. Luego ya podrás denunciarlos a la policía. Hice auto-stop por lo menos media hora hasta que se paró un auto
-¿A dónde le llevo?
-A la calle Cretin nº 1001
-De acuerdo- condujo por unos diez minutos hasta que me dejó- Por el paseíto son 100 dólares
-¿¡100!
-¿Qué se cree? No soy un taxista
-Uff- salí del coche y me puse en la ventanilla del conductor. Abrí mi cartera- Solo me queda uno de 200
-¡No hay problema!- sin que me diera cuenta me quitó el billete y se marchó a toda leche
-¡Cabrón!- le grité. No había nada que hacer. Con mi llave entré en casa y sonreí al ver a Jess sentada en el sofá- Hola Jess
-Sientate
-Vale- me senté junto a ella y pude ver lo enfadada que estaba
-Mira Mike. No tengo palabras para lo que has hecho esta tarde. Tengo pensador perdonarte pero…
-¡Gracias nena!- me abalancé hacia ella pero cuando iba a besarla ella se apartó bruscamente
-¡No me beses!
-¿Por qué? ¿No me habías perdonado?
-Exacto. ¡HABÍA! ¿Pero adivina qué? ¡Te he descubierto!
-¿De que me hablas?
-¡PUES QUE MIKE, LO SÉ SABES! ¡SÉ QUE ME ENGAÑAS CON UNA ZORRA PROSTITUTA DE SEATTLE! ¿O PIENSAS QUE NO ME DARÍA CUENTA?
-¿DE
QUÉ ME HABLAS?- ¿yo engañándola? ¡pero si nunca he visto a una
prostituta! La verdad hace es que desde que Jess dio a luz a Robert no
lo hemos vuelto a hacer…
-¡DE QUE TENGO PRUEBAS MIRA!- delante mío
me tiró unas fotografías. Las cogí cuidadosamente pero nerviosa. ¡Era
imposible! ¡¿cómo demonios habían hacer un tan buen fotoshop? Parecía
como si fuera yo de verdad pero de donde las había sacado
-¿CÓMO LAS HAS CONSEGUIDO?
-ASI
QUE LO ADMITES. PUES MIRA, AL LLEGAR A CASA HE ENCONTRADO LAS FOTOS EN
UN SOBRE CON UNA NOTA QUE DECÍA QUE TÚ MIKE, MI ESPOSO ME ENGAÑA CON UNA
PELANDRUSCA
-Pero yo…
-NO DIGAS NADA, ¿ME ENTIENDES? ¡QUI…QUI…QUIERO EL DIVORCIO!
-¿QUÉ?
-YA
ME HAS OIDO. ¡NO QUIERO NADA MÁS CONTIGO MIKE, NO SE QUE VI EN TI!- se
giró y hasta que no me tiró la maleta en las narices no me di cuenta que
había una-¡LARGO, VETE DE MI CASA!
-O-
-Hijo,
¿es verdad? ¡Dime que es una broma!- me suplicaba mi madre. Yo solo
pude mirarla a ella ya que estaba seguro que si miraba a mi padre vería
en su mirada el des honor que sentía hacia mi
-No mamá. Jessica me ha dejado.
-¿Qué
vamos a hacer contigo?- miré a mi padre. Era la primera vez que
hablaba- ¡Primero, cuando Isabella Swan aparece en el pueblo solo hablas
de ella pero cuando se casa con el hijo menor de los Cullen caes en
depresión y de repente te casas con Jessica! ¡Y tienes 2 hijos con ella!
-Ya papá…- me levanté- me iré a mi cuarto
-Será
lo mejor…- subí en mi habitación y me dormí oyendo la decepción y
vergüenza que sentían mis padres y la auto compasión que sentía por mi
-O-
Pov. Bella
Forks, 7 de septiembre de 2011
La
actuación de Emmett había hecho que toda la familia sollozásemos de la
risa. Yo tuve que apoyarme en Edward para no caerme y él tuvo que hacer
lo mismo pero no aguantamos mucho ya que terminamos en el suelo
revolcándonos de la risa. Al terminar Emm de cantar, bajó dando saltos
todo sonriente. Se acercó a donde estábamos todos y dijo
-¿Me parezo a Rodolfo Chikilicuatre o no?
-¡Si,
con su guitarra de juguete y todo!- dijo en risas Jasper. Yo no lo
aguantaba más y me giré para ver a mi niña que se había quedado dormida
antes de oír la actuación de su tio
-Chicos, yo me marcho que hay que llevar a casa a Renesmee
-Nos marchamos- me sonrió Edward. Me cogió la mano y cogió a caballito a nuestra hija.
-Vale chicos, nos pasamos por tu casa Bella para cuando tu padre y tu madrastra se duerman- dijo Alice
-Gracias- abracé a todos y nos despedimos. Cuando íbamos a salir por la puerta
-¡Bella!-gritó una voz conocida. Giré a ver quien era y me medio alegré
-Hola Angela
-Lo
siento tanto Bella, no quería ser tan brusca el primer día pero es que
estas tan diferente a como eras que…- la verdad parecía tan arrepentida y
preocupada que cualquier rencor que la tuviera se disipó. La abracé
suavemente para no hacerla daño
-Tranquila Ang, lo comprendo. Yo
tampoco se como he cambiado tanto. Creo que el haberme mudado a la gran
ciudad, haberme casado con Edward, el haber tenido una hija me ha
cambiado algo.
-Si, estas muy cambiada pero veo que tienes una
buena vida. Estas muy bella, tienes un marido que es maravilloso y
atento y una hija que es un amor. Parece una niña caída del cielo
- En cierto modo es un regalo del Señor. Es mi pequeña ángel- le confesé aunque ella no viera en verdad lo que le decía
-Si, ¡se os parece tanto!- dijo entusiasmada Angela
-Bueno,
yo creo que se parece más a su padre. Toda la familia dice que tiene
sus facciones pero su color de ojos es el mío y sus ricitos son los de
Charlie
-Si aunque…¡estás muy pálida!¿Te encuentras bien?
-Si tranquila.
-A de acuerdo. Por cierto, es una curiosidad pero es que se rumorea
-Di, espero que no sea nada malo
-Ya bueno…- la miré preocupada
-Es
que bueno. Todo el mundo decía en el instituto que era imposible que tu
familia fuera tan perfecta y por eso que se habrían hecho una operación
estética y- no pude aguantarme de la risa. Era tan cómica la mentalidad
humana
-¡Hay Ang, qué graciosa!- miré a mi marido y se reía por lo bajo
-¿No es verdad?
-Claro que no. Eso no es verdad
-¿Entonces cómo?
-Pues
no sé. Son así y si te preguntas que como es posible que haya cambiado
tanto pues ya te lo he dicho, no lo sé. Al madurar he mejorado y ya-
ahora estaba un poco molesta-Hasta pronto- me despedí y subí al coche.
Le cogí la mano a Edward y suspiré. Llegamos a casa y rápidamente,
agradeciendo que papá y Sue estuvieran en La Push, dejamos acostada a
nuestra hija en su cama y Edward sin dejarme resistirme me llevó a
nuestra habitación. Me hizo sentarme en la cama y mirarle
-Bella,
¿te encuentras bien?- me miró con preocupación en el rostro. Su reacción
me hizo sonreír y para demostrarle que no era nada le besé dulcemente.
Él me rodeó el rostro con las manos y me acarició las mejillas. Nuestros
besos fueron haciéndose cada vez más frenéticos hasta el punto de
convertirse en algo salvaje. Edward me recostó en la cama y el se puso a
besarme encima mío aunque sin juntar nuestros cuerpos, es decir, estaba
a cuatro patas encima de mi. Me reí ante la escena y seguimos
besándonos.
Pasamos toda la noche haciéndonos arrumacos,
diciéndonos cuanto nos amábamos y besándonos. Era muy extraño que los
Cullen no aparecieran como había visto Alice pero seguramente ella lo
había visto y habían preferido dejarnos intimidad. Aunque por lo que se reía sin razón sus hermanos habían de estar haciendo algo preocupante
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