Pov. Bella
Forks, 6 de septiembre de 2026
15 años. 15 largos años habían pasado desde la última vez que iba a Forks. Mi padre había dejado este mundo hará unos 5 años pero a su petición pidió que lo enterraran en Texas, al lado la abuela Marie. Ese día fue uno de los peores de mi vida, saber que mi padre nos había dejado tan solo por un altercado mientras estaba de servicio me enfureció.
Y, hoy tras estos 15 años, volvía a Forks. No es que no quisiese volver a donde mi padre vivió toda su vida, pero que la razón de mi regreso sea el 20 aniversario de la escuela, no me traía muchas ganas de sonreír. Además, tener que volver a fingir una vez más ni os agradaba ni a Edward ni a mi. Y si no fuera por mi maravillosa cuñada Alice, que se había pasado las últimas 5 horas maquillándonos, Edward y yo no parecíamos lo que debíamos ser en realidad, humanos de 38 años. Tener que fingir que por mi habían pasado 20 años era tan dificultoso que hasta ya estaba de mal humor. Aunque según me había dicho mi amado esposo aún con esa vejez seguía siendo la mujer más hermosa. Era tan poco objetivo, pero a la vez tan dulce
Nada más pisar la tierra húmeda de Forks, rememoré los últimos momentos junto a mi padre y las ganas de llorar se intensificaron.
-Tranquila Bella, si lo prefieres podemos ir a la Mansión. No quiero ver tu cara triste- sentir como Edward me apoyaba, y aún más estar entre sus brazos, me hizo sonreír
-No Edward. No es que quiera llorar de tristeza, si no de recuerdos. Ver la casa en donde viví de humana ya me trae recuerdos, pero si le sumamos los que vivió mi padre no puedo contenerme. Siento si t…-no terminé de hablar cuando Edward me estrujó entre sus brazos y juntó nuestros labios
-Ahora, quiero que esta señorita entre de nuevo en el coche que debemos ir al instituto. Además, una duende me ha advertido que solo tenemos unas horas para que el maquillaje se pierda, y si le añadimos si tenemos estas muestras pues…
-Vale, no me lo recuerdes- espeté divertida.
Al llegar al instituto sonreí, ya no éramos tan resultones como antes y ahora si que veía a la gente más madura, el maquillaje todo lo puede. Miré a lo lejos a la gente y me sorprendí al ver a Mike: estaba tan descuidado, más que la última vez. Éste al parecer tan bien me vio y sonrió asquerosamente pero di gracias a que Edward me rescatara de su envenenada mirada. Pero, ¿dónde estaba Jessica?
-Cariño, mira…-giré la cabeza y la imagen que me vino a los ojos me dejó perpleja. Allí estaba Jessica, mucha más feliz y se debía decir que mejor físicamente y lo que más llamaba la atención era el hombre que llevaba del hombro, ¿era él de verdad?. Sin pensarlo me acerqué a ella con Edward a mi lado
-Hola Jessica, ¿qué tal?- esta me miró perpleja y sonrió algo triunfante. ¿Se alegraría de verdad como "los años" me habían cambiado
-Muy bien Bella, veo que por fin el paso de los años te afecta. Mirad, os presento a Seth Clearwater, mi marido- me quedé con los ojos abiertos, aunque ya lo hubiera visto de lejos
-¿Tú marido? ¿Te volviste a casar?
-Si, al descubrir que Mike me engañaba fue la gota que colmó el vaso. Pero entonces conocí a Seth y fue el destino, me enamoré- miré a Seth. ¿Por qué Jacob no nos había dicho nada?
-¿Seth, por qué no me lo dijiste?- le recriminé. Jessica me miró horrorizada
-¿Os conocéis?
-Eh si, Seth es un amigo de Jacob Black. ¿Te acuerdas de ese chico de La Push? ¿Con el que hablé la primer vez que fuimos a la playa?
-¡Es verdad!. Si que conoces a gente Bella
-Bueno, no tanta. Todo se puede si visitas lugares
-Ya bueno, y ¿tu querida hija?- levantó la ceja divertida. Y yo me aguanté las ganas de decirle algo inapropiado. ¿Cómo era posible que alguien tan bueno como Seth terminara con esa clase de mujer?
-Está en Nueva York- me reí al ver su enfado- ya sabes, estudiando la carrera
-¿Cuántos años dices que tiene?
-Mi pequeña Renesmee tiene 19 años- dijo orgulloso Edward, y no era mentira. Aunque aparentara ahora que era nuestra hermana
-Pues tan pequeña no es- dijo divertido Seth y nos guiñó el ojo sin que su mujer lo percatase
-Para mi siempre lo será. ¿Y tus hijos Jessica?
-Pues… ¡oh mira, allí esta Lauren! Adios- y con esto se marchó arrastrando a Seth
-Creo que sus hijos han debido de ser la catástrofe propia del padre- reí
-¿Y qué me dices de sus genes maternos? Es que valla código genético tienen ese par, me compadezco la verdad
-Y yo. Anda, vallamonos que quiero saludar a Angela
-Iré a donde tu vallas amor
Sonreí orgullosa y le di un beso, uno que nunca olvidaría
Forks, 6 de septiembre de 2026
15 años. 15 largos años habían pasado desde la última vez que iba a Forks. Mi padre había dejado este mundo hará unos 5 años pero a su petición pidió que lo enterraran en Texas, al lado la abuela Marie. Ese día fue uno de los peores de mi vida, saber que mi padre nos había dejado tan solo por un altercado mientras estaba de servicio me enfureció.
Y, hoy tras estos 15 años, volvía a Forks. No es que no quisiese volver a donde mi padre vivió toda su vida, pero que la razón de mi regreso sea el 20 aniversario de la escuela, no me traía muchas ganas de sonreír. Además, tener que volver a fingir una vez más ni os agradaba ni a Edward ni a mi. Y si no fuera por mi maravillosa cuñada Alice, que se había pasado las últimas 5 horas maquillándonos, Edward y yo no parecíamos lo que debíamos ser en realidad, humanos de 38 años. Tener que fingir que por mi habían pasado 20 años era tan dificultoso que hasta ya estaba de mal humor. Aunque según me había dicho mi amado esposo aún con esa vejez seguía siendo la mujer más hermosa. Era tan poco objetivo, pero a la vez tan dulce
Nada más pisar la tierra húmeda de Forks, rememoré los últimos momentos junto a mi padre y las ganas de llorar se intensificaron.
-Tranquila Bella, si lo prefieres podemos ir a la Mansión. No quiero ver tu cara triste- sentir como Edward me apoyaba, y aún más estar entre sus brazos, me hizo sonreír
-No Edward. No es que quiera llorar de tristeza, si no de recuerdos. Ver la casa en donde viví de humana ya me trae recuerdos, pero si le sumamos los que vivió mi padre no puedo contenerme. Siento si t…-no terminé de hablar cuando Edward me estrujó entre sus brazos y juntó nuestros labios
-Ahora, quiero que esta señorita entre de nuevo en el coche que debemos ir al instituto. Además, una duende me ha advertido que solo tenemos unas horas para que el maquillaje se pierda, y si le añadimos si tenemos estas muestras pues…
-Vale, no me lo recuerdes- espeté divertida.
Al llegar al instituto sonreí, ya no éramos tan resultones como antes y ahora si que veía a la gente más madura, el maquillaje todo lo puede. Miré a lo lejos a la gente y me sorprendí al ver a Mike: estaba tan descuidado, más que la última vez. Éste al parecer tan bien me vio y sonrió asquerosamente pero di gracias a que Edward me rescatara de su envenenada mirada. Pero, ¿dónde estaba Jessica?
-Cariño, mira…-giré la cabeza y la imagen que me vino a los ojos me dejó perpleja. Allí estaba Jessica, mucha más feliz y se debía decir que mejor físicamente y lo que más llamaba la atención era el hombre que llevaba del hombro, ¿era él de verdad?. Sin pensarlo me acerqué a ella con Edward a mi lado
-Hola Jessica, ¿qué tal?- esta me miró perpleja y sonrió algo triunfante. ¿Se alegraría de verdad como "los años" me habían cambiado
-Muy bien Bella, veo que por fin el paso de los años te afecta. Mirad, os presento a Seth Clearwater, mi marido- me quedé con los ojos abiertos, aunque ya lo hubiera visto de lejos
-¿Tú marido? ¿Te volviste a casar?
-Si, al descubrir que Mike me engañaba fue la gota que colmó el vaso. Pero entonces conocí a Seth y fue el destino, me enamoré- miré a Seth. ¿Por qué Jacob no nos había dicho nada?
-¿Seth, por qué no me lo dijiste?- le recriminé. Jessica me miró horrorizada
-¿Os conocéis?
-Eh si, Seth es un amigo de Jacob Black. ¿Te acuerdas de ese chico de La Push? ¿Con el que hablé la primer vez que fuimos a la playa?
-¡Es verdad!. Si que conoces a gente Bella
-Bueno, no tanta. Todo se puede si visitas lugares
-Ya bueno, y ¿tu querida hija?- levantó la ceja divertida. Y yo me aguanté las ganas de decirle algo inapropiado. ¿Cómo era posible que alguien tan bueno como Seth terminara con esa clase de mujer?
-Está en Nueva York- me reí al ver su enfado- ya sabes, estudiando la carrera
-¿Cuántos años dices que tiene?
-Mi pequeña Renesmee tiene 19 años- dijo orgulloso Edward, y no era mentira. Aunque aparentara ahora que era nuestra hermana
-Pues tan pequeña no es- dijo divertido Seth y nos guiñó el ojo sin que su mujer lo percatase
-Para mi siempre lo será. ¿Y tus hijos Jessica?
-Pues… ¡oh mira, allí esta Lauren! Adios- y con esto se marchó arrastrando a Seth
-Creo que sus hijos han debido de ser la catástrofe propia del padre- reí
-¿Y qué me dices de sus genes maternos? Es que valla código genético tienen ese par, me compadezco la verdad
-Y yo. Anda, vallamonos que quiero saludar a Angela
-Iré a donde tu vallas amor
Sonreí orgullosa y le di un beso, uno que nunca olvidaría
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