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lunes, 2 de julio de 2012

"¡Sorpresa, tengo una hija!" Cap. 3

Pov. Bella
Forks, 4 de septiembre de 2011
-Bella, ¿estás nerviosa?- mire a los ojos a Edward. Éste sonreía mientras me miraba fijamente a los ojos a la vez que con una mano me tenía sujeta una de mis manos y con la otra conducía el BMW M3 Concept que le habían regalado toda la familia a Edward antes de separarnos e ir cada uno por su lado
-No mucho, voy a ver a mi padre que lo añoro mucho y no creo que me mate dos días de gente hablando sobre nosotros. Eso ya lo tengo superado gracias a estos 5 últimos años- le sonreí dulcemente y me acerqué a él para darle un ligero beso
-Hay Bella, eres mi perdición. ¿No te das cuenta que estoy conduciendo?
-Upss… se me olvidó- le miré coquetamente y me giré para atrás, para ver como mi niña de tan solo 5 años leía un libro de Nicholas Sparks- Que Nessie, ¿te gusta el libro?- mi hija levantó la vista del libro y sonrió plenamente. Me reí y volví mi cabeza de nuevo a Edward
-¿No crees que hacemos algo mal en dejarla leer esas cosas? No es muy normal que lea a Nicholas Sparks, William Shakespeare…- me preguntó mi amado
-Pues no se, ¿desde cuando somos nosotros normales eh Eddy?- se rió ante mi comentario y volvió a sacudir su perfecta cabeza
-Cuanta razón tienes cariño, como siempre
-Ves, por cierto. ¿Dónde estamos?
-Solo faltan 15 minutos a nuestro ritmo para llegar a Forks
-Es decir, a un paso normal serían 2 horas
-Exacto- entramos en risas y yo me recosté en su hombro. La verdad, lo de convertirme en vampira había sido lo mejor que había hecho nunca, claro está después de decidir que quería que Edward fuera el que me acompañara en esta vida y no haber abortado cuando estaba embarazada de Renesmee
-o-
A lo lejos vi el cartel que decía que uno entraba en Forks y me emocioné. Paseé mi vista por la ventana y me maravillé por la familiar vegetación, el húmedo clima…
-Ya estamos llegando cariño- miré ilusionada a Edward y más tarde a Renesmee, la cual había dejado de leer para mirar atentamente el lugar de donde ella provenía.
-¡Mami, ya llegamos, ya llegamos!- se podía decir que mi hija saltaba de la emoción, si no fuera por el cinturón que se lo impedía saldría volando
-Tranquila Renesmee, que si saltas un poco más saldrás volando del coche
-Vale…- giré la mirada de nuevo a mi siempre hermoso marido y me pasé los 5 minutos que quedaban del viaje mirando todo punto del rostro de Edward, sin dejar nunca de maravillarme y dejar de pensar que esta persona era mía para la eternidad
-Llegamos- anunció triunfante Edward. Salimos del coche y para nuestra suerte ya era de noche ya que no había un alma a la vista y así nos ahorrábamos las miradas de sorpresa al vernos regresar. Pude ver a mi padre de pie en el porche, con una gran sonrisa en la cara. Nessie salió corriendo del coche y se abalanzó a los brazos de su abuelo
-¡Hola mi niña, que guapa que estas!- papá le dio vueltas en el aire hasta que él se mareo y tuve que sujetarle para que no se cayera
-Hola papá, ¿cómo estas?- mi padre dejo en el suelo a su querida y única nieta y me abrazó. Yo se lo devolví y no me importó que la garganta me ardiera por estar tan cerca de un humano, era feliz de estar junto a mi padre
-Hola Bells, estás bellísima- se apartó de mi para mirarme mejor y yo sonreí
-Hola Charlie- papá dejó de mirarme para posar sus ojos en su yerno. Sonrió amistosamente y le apretó la mano, pero Edward no fue tan modesto y lo abrazó
-¿Qué tal Edward?¿Cuidas bien de mi nieta e hija?
-Pues claro, son lo que más quiero en el mundo- se me acercó y me besó el pelo
-Me alegro, pasad y acomodaos
-Gracias papá- de la mano de Edward entramos en la casa que llevaba 5 años sin visitar. Para mi alegría todo seguía igual, excepto que se notaba que había una nueva mujer en la casa
-Hola Bella- una voz de la escalera hizo que todos levantáramos la vista. Sue, la nueva mujer de mi padre estaba sonriente desde el piso de arriba. Yo sonreí ante la idea de que mi padre hubiera encontrado de nuevo el amor tras tanto tiempo
-Hola Sue, ¿mi padre te da mucho la lata?
-Para nada, es un trozo de pan- Edward y yo nos echamos a reír y papá carraspeó molesto, aún no le agradaba que hablaran de él
-Bueno, es tarde y seguro que queréis levantaros mañana temprano para la reunión
-Claro abuelito- Nessie saltó de nuevo de mis brazos para subirse a los de su querido abuelo
-Bella, Edward, os debo avisar que tengáis cuidado. La gente a cambiado mucho desde que os fuisteis y os podéis llevar más de una sorpresa
-Gracias papá. Edward subamos a acostar a Renesmee y a dormir nosotros. Por cierto papá, ¿dónde dormimos?
-Es verdad, Nessie en tu antiguo cuarto y Edward y tú en la habitación para invitados
-Gracias papá- me acerqué a él y le di un beso en la mejilla. Luego a Sue un abrazo y subí las escaleras de mi antiguo hogar seguida por mi marido e hija.
Una vez acostamos a Nessie y velamos que durmiera plácidamente nos fuimos al cuarto en donde "dormiríamos"
-o-
-Bella, ¿cuánto tiempo me vas a tener en babia?- me preguntó suplicante Edward desde nuestro cuarto. Yo me reí divertida desde el cuarto de baño. Le había dicho que me iba a poner el pijama para aparentar que dormiríamos y le había hecho prometer que no entraría a espiar. Él pobre llevaba ya media hora esperando como el ángel que es a que yo, su malvada esposa, decidiera salir del cuarto de baño
-Ya salgo- tragué aire y cogí fuerzas para salir. Crucé el pequeño pasillo que nos separaba y entré en el cuarto. A Edward casi se le cae la mandíbula al verme con un Baby Doll negro- ¿Te gusta?- me puse a hacer posecitas para enloquecerlo más
-No sabes cuanto- a velocidad vampírica me agarró de la cintura y me tiró a la cama. Allí me aparto el pelo que se me había caído encima de la cara y los hombros y empezó a besármelos. Al final terminados abrazados esperando a que las horas pasaran para empezar a exhibirnos en público, algo que ninguno de los dos deseaba mucho

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